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Pintaba para campeón, pero dejó pasar la oportunidad…

  • Categoría de la entrada:Boxeo / Varios

Si hubo un  boxeador que las tuvo todas bravas ese fue Rubén Ricardo «Tali» Astorga, por no mantenerse en peso ideal paseó por muchas categorías y por su bravura siempre enfrentó a los mejores boxeadores de los ’80 y ’90. Tenía todo para ser campeón, pero no supo manejar el momento.

Por Héctor Albano.-

Astorga tenía pegada, era inteligente para transitar el cuadrilátero y no le escapaba a la pelea corta. Coraje de sobra, un pequeño «toro» que no preguntaba quien era el de enfrente, subía y peleaba. Para quienes seguimos su campaña nos quedo un sabor amargo que su carrera no transito por el éxito.

Pero en el camino boxistico enfrentó desde súper gallo a mediano, siendo el final de su carrera luego de hacer sus ultimas peleas como probador de boxeadores.

«Tali» debutó como profesional luego de una campaña como aficionado muy buena, con unas pocas derrota y muchos triunfos. Enfrentó al nicoleño Julio Ramírez el 16 de octubre de 1984, rival al que conocía muy bien y con quien realizó para mi gusto una de las mejores peleas que vi en mi vida (y son muchas!), siendo draw esa presentación.

En un año realizó diez peleas con 8 triunfos y dos empates, siendo preliminarista en el Luna Park en dos ocasiones, le ganó a un invicto (3-0-0) llamado Rodolfo Rodriguez y a Fidel Avila, ambas por puntos. Su primer gran rival fue Carlos «Torito» Laciar, hermano de «Falucho», campeón del mundo. Fue en Paraná FC con gimnasio lleno, Laciar tenía en su haber 39 peleas (25-10-4) contra las 7 de Astorga, pero el sampedrino hizo una gran papel y le ganó por puntos.

El 11 de octubre de 1985 tuvo enfrente a un excampeón argentino y sudamericano, con mucha «chapa» en el boxeo, se trata de Ramón Balbino Soria, hombre de muchas carteleras como fondista en el Luna Park, la meca del boxeo argentino. Soria llegaba con 92 peleas y en su haber un triunfo ante Santos Laciar!!!, de las cuales solo 5 fueron derrotas (72-5-15). Allí uno de los errores para nosotros, se lo apuro mucho. Fue igualdad en una lucha donde Astorga mostró sus garras, porque técnicamente era superado por Soria.

Un mes despues aparece otro boxeador con experiencia y liviano Jrs. natural, Faustino de los Martires Barrios (hasta allí récord de 29-13-14), excampeón argentino y con experiencia de haber peleado en el exterior, no demasiado habitual en aquellos años, inclusive un año más tarde pierde con Julio Cesar Chavez en París. Como amateur había enfrentado al «Gallego» Guntín.

Fue en el gimnasio del Club Mitre ante una muy asistencia de público y Astorga conoció la derrota por primera vez por puntos, Barrios se impuso bien, sobre todo hizo valer la experiencia y manejo la pelea. Todavía había tiempo para que Astorga transitara el camino del éxito, pero el poco apego al gimnasio un año más tarde lo llevó a pelear con Hipolito Núñez en Salta (72-17-14), derrota en las tarjetas, pero hizo un peleón.

Recorrió el país, en San Salvador de Jujuy enfrenta a Eduardo Galán (28-3-5), derrota por puntos y en la misma ciudad dos meses más tarde lo hace con el campeón Liviano Jrs. Julio Miranda, en aquel momento figura del boxeo nacional (20-1-3) y cae también por puntos en un fallo netamente localista (estuve presente), Astorga realizó una de sus mejores peleas y en el rincón estaba don Abelardo Castillo.

Tiempo despues Miguel Francia en dos peleas consecutivas por lo atractivas que fueron, en Uruguay y la FAB, Paniagua, el campeón mendocino José López y en su vuelta a San Pedro pierde por KO (tremendo, terminó en el Hospital) con quien tiempo más tarde fue campeón mundial, Claudio Martinet.

De allí en más hace doce peleas, pierde solo en una, su carrera parece cambiar de rumbo, entre ellas un empate con Miguel Francia. Esa seguidilla le da la chance ante el mismo Francia de combatir por la corona nacional Pluma, categoría que al sampedrino ya le costaba dar.

Fue en Trelew, «Tali» se concentra en Buenos Aires con los hermanos Ibarrolla y la gentileza de Cecilio Salazar que le permite parar en un hotel con todo lo que pudiera necesitar para llegar de la mejor forma. Estaba casi con un pie en el avión, bien de peso, seguramente en su mejor forma, pero le avisan que Francia se lesionó y no podrá pelear ese fin de semana (se dijo que no estaba en condiciones e inventaron la lesión, incomprobable a esta altura). El sampedrino junto a sus entrenadores se vienen a pasar el fin de semana San Pedro pero con todas las recomendaciones del caso para el boxeador, el lunes volvería a Capital Federal.

Claro está que Astorga hizo caso omiso, tuvo un fin de semana «agitado» que lo llevó a subir de peso y a solo pocos días de la contienda. Hubo que trabajar contra reloj, se lo exigió demasiado y el peso costaba dar, se viajó al sur de nuestro país si saber si llegaría al limite previsto para la categoría (57.100 kg). Mucho gimnasio y en el hotel frazadas y estufas.

Junto a Mario Giménez fuimos en micro en un viaje de 27 horas desde que salimos de San Pedro, para traer las alternativas por Radio APA, llegamos el día anterior a la pelea que se realizaría en el Gimnasio Municipal de esa  ciudad ante Miguel Angel Francia (29-9-6), campeón nacional.

Astorga dio el peso en la mañana de la contienda del 2 de abril de 1991, no le sobró nada, pero llegó débil, lo acompañamos en el desayuno donde se tomo varios café con leche y una docena de medialunas, se tomo todo el agua, y al mediodía dos platos de tallarines para seguir recuperando fuerzas.

Momento previo a subir al ring en Trelew

Llegó el momento, el sampedrino demostró sus garras, su fiereza, su guapeza, su técnica, pero no había llegado en optimas condiciones y el trajinar de una pelea con mucho ritmo lo estaba dejando sin piernas, pero afloraba sus ganas, tanto que en los rounds finales lo tiene a Francia al borde del KO, pero allí le faltó fuerzas para liquidar el pleito. Cayó por puntos ajustadamente y juro que durante la pelea fue una de las pocas veces que se me cayó una lagrima, nos emociono a los pocos que acompañábamos su presentación, y maldecíamos el porque no tomaba en serio la actividad, tenía todo para ser campeón, solo le faltaba que el estuviera convencido. Se retiró aplaudido, pero pocos sabían el sacrificio que había realizado para poder pelear y como llegó. Obviamente que a pesar de todo estábamos orgullosos de lo que había hecho.

De allí en más transitó un camino donde aparecieron Claudio Martinet, Fabian Tejeda, Jorge Melian, Raúl Balbi y Jorge Rodrigo Barrios, entre otros, a todos en su mejor momento, con quienes ganó y perdió.

Rubén Ricardo Astorga el 6 de junio de 1998 realizó su ultima pelea, dejando atrás 61 combates. Nos quedamos con la ‘espina clavada’, estaba para más, hoy a la distancia también él debe pensar los mismo…..

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