MMA en Pescadores el sábado 15

MMA en Pescadores el sábado 15

Las artes marciales mixtas (MMA) siguen siendo un deporte en auge en muchas partes del mundo y cada vez son más los eventos que se disputan bajo las reglas de esta modalidad de lucha. El  próximo sábado por primera vez en San Pedro.

Es un deporte que mezcla diferentes estilos de artes marciales como el kickboxing, el muay thai o el boxeo. Las peleas se disputan en un ring octogonal parecido a una jaula, y los contrincantes utilizan unos guantes menos acolchados que los que se usan en el boxeo.

En el octágono de Pescadores, deportistas locales estarán  enfrentando a sus pares de la región y CABA, sobre todo quienes entrenan y practican esta disciplina en Bushido.

 

¿Que es MMA?

Aunque algunas organizaciones han utilizado el ring como escenario, en UFC se usa una jaula de ocho lados, llamada oficialmente Octágono (Octagon), que a diferencia de lo que se cree habitualmente, no se utiliza para hacer del deporte un espectáculo más sádico (encerrando en una jaula a los contrincantes), sino porque es más segura que un ring, ya que al poderse llevar la pelea al suelo, existe riesgo de que los luchadores se caigan de éste, mientras que la jaula evita caídas.

Los combates, que pueden terminar por nocaut (KO), sumisión (llave y rendición del oponente) o por puntuación, son controladas en todo momento por un árbitro, que se encuentra en el mismo octágono y puede parar el combate si lo cree necesario. Además, un equipo médico se encarga de dar el visto bueno a los contrincantes y puede también parar la pelea en caso de lesión o si se han provocado heridas que impidan seguir al atleta.

A primera vista puede resultar un deporte extremadamente duro, pero existen muchas reglas para garantizar la seguridad de los luchadores. Quienes no lo conocen hablan sin conocimiento de “lucha sin reglas”, pero lo cierto es que, además de guantes reglamentarios, coquilla y mordedor (protector bucal), hay un sinfín de movimientos prohibidos (por los que te pueden descalificar), como golpes en zonas peligrosas (nuca, columna vertebral, genitales, etc…), manipulación de articulaciones pequeñas (dedos), morder, meter los dedos en los ojos u otro tipo de jugadas sucias, más propias de una pelea callejera.

Esta disciplina, como el boxeo, cuenta con diferentes divisiones según el peso de los participantes. En UFC hay nueve categorías de peso, dos de ellas de mujeres, de entre 115 y 265 libras, es decir, desde unos 52 kilogramos de la categoría más ligera de mujeres (strawweight), hasta los 120 kilogramos de los pesos pesados (heavyweight). Además, los combates se dividen en tres asaltos de cinco minutos, o bien cinco asaltos de cinco minutos, en caso de que sea una pelea principal o haya un título de campeón en juego.(Fuente: magnet.xataka.com).

EN ARGENTINA

Los primeros antecedentes de combates interdisciplinarios en Argentina provienen de los años cincuenta cuando, con la llegada de los primeros maestros japoneses, se produjeron los primeros enfrentamientos de judo contra karate. Hubo una época de apogeo, en los 80, dónde el Luna Park fue sede de duelos de campeones de distintas artes marciales. Pero el MMA como tal surgió del mismo modo que en Brasil: con la llegada del Brazilian Jiujitsu. Los  primeros profesores en enseñar esta especialidad en Buenos Aires fueron los brasileños Marcelo Melo y Ignacio Cristobo en 1996. En el mismo año, en Santa Fe, el profesor de judo Andres Legalais traía este deporte a su ciudad y el excampeón de lucha Jose Luis Naccaro acercaba al país el jujitsu tradicional Japonés orientado a la jaula. Al poco tiempo llegaron más brasileños: Freddy Sukata, que se instaló en Argentina y extendió el jiujitsu por todo el país y Rolker Gracie, que con sus seminarios trajo la escuela madre del jiujitsu. Por esa época Guido Astengo fundaba su academia GOA que, con un método distinto (sin kimono, MMA directo), se convertiría en una de las ramas más importantes del país. La otra gran Academia, Nueva Unión, llegaría una década después de la mano de otro brasileño: Eduardo Duarte.Siguiendo el mismo patrón que en el resto del mundo, los representantes de distintos estilos empezaron a medirse entre ellos, volviendo a probar la preponderancia de los sistemas de agarre (lucha, judo, jiujitsu) por sobre los de golpeo (boxeo, karate, kung fu, etc). Los primeros eventos en Buenos Aires fueron apareciendo entre 99 y el 2000. El primero del que tenemos registro fehaciente fue en la Federación de Box el 20 de mayo del 2000 y se llamó Combate Extremo. Quizás por los malos resultados que tuvieron los boxeadores, nunca más se permitió a nuestro deporte ingresar a la Federación y comenzó una sorda “pica” entre el MMA y el boxeo. Estas primeras épicas batallas no están propiamente documentadas, pero se recuerda figuras como Diego Visovsky, Luciano Correa, Fernando Pitbul Martinez, Diego Pulpo Lopez, Patricio Reilly, Anderson Dominguez, Mariano Hinojal. Peleadores capaces de hacer dos o tres combates en la misma noche, porque se seguía la modalidad Grand Prix. Todos pioneros del combate que luego fueron cabeza de academia, entrenadores y directores de equipos.Mientras, en el interior del país El MMA iba dando sus primeros pasos. En Rosario, Sebastián Borean creó la Asociación de Vale Todo, Carlos Villamor el Team 360. En Misones, Santiago Pissani organizó los primeros encuentros, con un reglamento bastante más parecido al viejo vale todo que al MMA moderno, cruzando los límites entre el deporte y el circo romano. De a poco se fueron armando equipos y torneos menores en distintas regiones del país. En Córdoba, el Toro Visovsky, en Tucumán,  Gerardo Chirre, en Mendoza, Raúl Nuñez, pero nunca nadie los juntaba a todos, hasta que llego RealFights.Real Fights fue la primer “franquicia” argentina de MMA que tuvo continuidad (siete eventos consecutivos en Buenos Aires, uno final en San Juan) y una identidad propia, con nombre, logo, pagina web, slogan, presentadores, show, prensa y un card cuidadosamente armado para que las peleas fueran parejas y entretenidas. El primer evento se hizo el 29 de julio de 2007, en Coliseo Villa Malcolm de Palermo y atrajo a 1500 personas. Los siguientes, en distintos puntos de la ciudad, generaron el primer ranking argentino con títulos en juego. Allí debutaron algunos de los que más tarde se convertirían en nuestros principales representantes en el exterior como Santiago Ponzinibbio, Guido Canetti, Emiliano Sordi o Roberto Pastuch. Pero a pesar de la buena voluntad de organizadores y peleadores, RealFights no era negocio. Sólo con la taquilla es imposible mantener un buen nivel de espectáculo y pagar bolsas decentes a los peleadores. Y sin televisación, es imposible conseguir buenos sponsors. Mientras el deporte no fuera transmitido, el rompecabezas del profesionalismo no cerraba. Así que luego de siete eventos RealFights cerró sus puertas.Durante los siguientes años, siguieron muchos eventos aislados. Conviction, Explotion, Kumite, Argento Fight, Warriors, Bushido, Sin Piedad, Glam Fight, Arrogant, TFA, ninguno superó las barreras económicas. La prensa seguía poniendo a la opinión pública en contra y el interés de las grandes marcas parecía imposible de atraer. Y para colmo de males, el 14 de abril de 2010, una desgracia sacudió la escena. En un gimnasio de Tigre el joven Franco Lezcano sufrió un accidente al intentar un derribo en una clase de grappling y se golpeo la cabeza contra el piso quedando paralizado. Días después, murió en el hospital. La tragedia conmovió a todo el ambiente, pero para los periodistas, fue una fiesta. Sin el menor respeto por los hechos ni por los temas que estaban tratando, se lanzaron sobre la noticia con sensacionalismo y saña. Así, el MMA ingresó con el pie izquierdo al imaginario popular.Con los noticieros en contra, los sponsors desconfiados y la gente desinformada, parecía que nada sacaría al MMA del pozo, cuando Space empezó transmitir Strikeforce. Fue una explosión. La televisión legitima, y de pronto estaba de nuestro lado. Conceptos como “striking”, “grappling” y “finalización” se fueron integrando al vocabulario popular. De pronto esos “loquitos que se agarraban a piñas” empezaron a verse como atletas de vanguardia. En 2011 la fiebre del MMA se expandió por todo el país.Desde Chaco hasta Tierra del fuego, las academias empezaron a brotar como hongos. Se multiplicaron los eventos. En cada provincia se construyó al menos una jaula profesional desmontable. Y a fin de ese año, UFC cerró el histórico trato con Fox Sports que trajo a la pantalla la mayor liga de MMA del mundo. En 2012 el boom fue total. El MMA estaba en todos los medios. Pero desgraciadamente los ratings no fueron tan altos como se esperaba, Fox rompió el acuerdo con UFC, y Space, tras probar con Bellator, dejo de emitir MMA. Más tarde, en 2013 UFC cerró acuerdo con América, pero las veladas en vivo se daban con cuentagotas.La fiebre de MMA parecía estar bajando. Solo sobrevivían eventos de bajo presupuesto, como el Club de la Pelea, o excepciones poco representativas en el Norte y la Patagonia. Hasta que llegó Arena Tour, el primer evento de verdadero nivel internacional de la Argentina, con derechos de transmisión compartidos por América TV y Fox Sports. El primer Arena se llevó a cabo el 7 de diciembre de 2013 en la Rural y fue un éxito sin precedentes. Por primera vez jaula, camarines, pantallas, efectos especiales, plateas y VIP eran de primer nivel. Se invitó peleadores de toda América Latina a que se midan con argentinos y entre ellos, y se pagaron bolsas y bonos dignos de profesionales. Las siguientes ediciones se hicieron en el Luna Park y trajeron peleadoras de Chile, Bolivia, Perú, Colombia, Brasil, Costa Rica, Guatemala, México, Estados Unidos e Inglaterra.Hoy, el MMA argentino parece haber pasado el furor de la novedad para asentarse como una posibilidad más dentro del abanico de deportes y espectáculos que se ofrecen en el país. Tiene un nicho de seguidores muy fieles con intensa actividad en sitios web y redes sociales. Arena Tour está preparando su quinta edición y sigue siendo el único evento nacional televisado. América sigue teniendo un espacio para el MMA los sábados por la noche, Fox Sports continua emitiendo Bellator y UFC se hizo más accesible, a  través de una agencia de relaciones públicas, que atrae periodistas y consigue reseñas en medios locales. Otro dato fundamental es la creación de la ACAAMM (Asociación Civil Argentina de Artes Marciales Mixtas), una entidad que trabaja en la regulación del deporte, buscando ser un medio de fomento, pero también  un espacio de protección integral de los deportistas que lo practican, encuadrando el deporte en un marco regulatorio que tienda a la rectitud y profesionalización.El presente del MMA argentino es fuerte. El futuro está por escribirse. (Crédito: Por Paloma Fabrykant, de Télam)

 

 

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